Juniper Nebreda Rowens.

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Juniper Nebreda Rowens.

Mensaje por Juniper Nebreda R. el Mar Jun 06, 2017 11:31 am



Music
16
Sophomore
Buenos Aires
Dodie Clark
Juniper Nebreda R.
The sound of silence


Expediente transferido desde la consulta de la doctora Dolores Vázquez Sastky (n. de colegiado 50/3106112, Avda. Córdoba, 23, 7º izda, Buenos Aires), quien llevó su caso desde los diez años hasta los trece. Frecuencia de las sesiones con la doctora Vázquez: semanal. Frecuencia de las sesiones en nuestra consulta: semanal. Resultados obtenidos: inconcluyentes. Hipótesis: posible caso de estrés postraumático. Presencia dentro del EA: descartada. Signos: desapego, apatía, falta de comunicación verbal. Habilidades motoras: correctas. Asociación cognitiva: correcta. Comprensión audiovisual: correcta. Especial presencia de inteligencia musical según el modelo de Gardner. Hipersensibilidad auditiva.

A continuación se transcriben entrevistas a los padres.

17 de Septiembre de 2014, 18:34.

Am. R.: “... no habla. No dice ni una palabra, salvo cuando canta. Y hay días que canta más y días que canta menos.”
Ro. N.: “En realidad en casa no da ningún problema. Es… buena, ¿sabe? Lleva sus deberes al día, ayuda con las tareas y practica su música, y sí que se comunica, pero no lo hace de manera normal. Nos dice lo que hay que comprar con pequeñas notas en la heladera. Nos sonríe, nos abraza…”
Am. R.: “Sí, pero cuando sonríe, parece hacerlo… esto va a sonar raro. Es como si lo hiciera desde otro mundo.”
D. Fox.: “¿Interactúa con ustedes? ¿Con gente de su edad?”
Ro. N.: “Y, con nosotros sí. Ya le digo, por las mañanas siempre me despide con un beso antes de irse a las clases con su mamá. Un apretón de su mano. A veces me lleva a su pieza para enseñarme alguna pequeña composición. Así sé cómo se siente, lo que piensa, pero no sé si es verdad.”
D. Fox.: “Compone música.”
Am. R.: “Oh, sí. Tiene algunas cosas propias. Pero nunca las graba. Son para ella, o para nosotros como mucho. Y entendería esto, es decir… Yo misma fui bastante introvertida siendo adolescente. Pero el hecho de que sepa cómo ha cambiado la voz de mi hija en este tiempo por oírla cantar es… es muy doloroso, es… Yo no...”
Ro. N.: “Dale, Mimi… Ya fue.”
D. Fox.: “Podemos hacer una pequeña pausa.”


17 de Septiembre de 2014, 18:41.

D.Fox.: “Han dicho que con ustedes sí que interactúa. ¿Qué sucede en el instituto?”
Am. R.: “Yo soy profesora allí.”
D. Fos.: “Entonces tendrá información de primera mano.”
Am. R.: “Sí. Bueno. Los demás profesores me dicen que apenas hay diferencia entre Juniper y una silla. Los demás cuchichean entre sí, hablan, dan guerra, lo típico. Juni se limita a estar sentada y a hacer sus ejercicios en silencio. En Literatura, me comentaron… Una vez le pidieron leer pero ella se quedó… callada. Simplemente, sin levantar la mirada del libro. En mi asignatura participa mucho, claro, pero en todo lo demás…”
D. Fox.: “¿Y de cara a sus tareas?”
Ro. N.: “Las hace. No le gusta incumplir con sus deberes. A veces me pide ayuda con la bio, sabe, viene al living que es donde tengo mi mesa y se sienta delante y me señala algo que no entiende. Se toma interés pero no tanto como con la música. Lo hace casi por hacer.”
Am. R.: “Por cumplir el expediente.”
Ro. N.: “Exacto.”
D. Fox.: “¿Y en cuanto a relaciones personales? ¿Algún amigo? ¿Sale los fines de semana?”
Ro.N.: “Nunca hemos tenido visita de ningún pibe en casa.”
Am. R.: “Se sienta sola en el almuerzo.”
Ro. N.: “Y, sí, sale, pero…”
Am. R.: “No es…”
Ro. N.: “Sale sola. Sólo a caminar, o en alguna excursión con nosotros como mucho. Nunca nos pide plata para nada. La verdad es que prefiere estar en la casa.”
Am. R.: “Sí. Pasa mucho tiempo en el jardín y en su habitación, siempre tocando, o componiendo, o escuchando música. Es lo único que… La apasiona de verdad.”
D. Fox.: “Leo en su historial que no siempre ha sido así.”
Ro. N. & Am. R.: “No.”
Descripción Psicológica


La doctora Vázquez Sastky transfirió explícitamente todo el expediente de Juniper Nebreda a la consulta de Foxwell & Lark. El matrimonio de psicólogo y psiquiatra respectivamente se encontró con un reto ante sus ojos. Natalie Lark, especializada en psicopedagogía en muy diversos rangos de edad, ha tenido que lidiar con casos dentro del espectro autista en alguna ocasión. Dominic Foxwell, por su parte, centró sus estudios y carrera en la adolescencia y los adultos jóvenes, pero trabajan en equipo, puesto que lo que le sirve a uno puede ayudar a otro y viceversa. Siempre dentro de la más estricta confidencialidad. Sin nombres.

Hasta que llegó ella.

Fue la única vez que Dominic Foxwell le dio el nombre de un paciente a su esposa.

Miramos al 17 de Septiembre de hace tres años. Son las diez de la noche. Las luces de la consulta de Foxwell & Lark aún no se han apagado, y Dominic llama a la puerta del despacho de su mujer con los nudillos de la mano libre; en la otra, una carpeta de un tono amarillo apagado con varias páginas que han sido leídas una y otra vez. La voz de Natalie llega desde dentro.

— Adelante, Dom.

El psicólogo pasa al área de trabajo de ella, siempre ordenada, limpia, con un cierto aroma a sándalo impregnando el aire y una calidez que hace de su despacho un lugar acogedor. Perfecto para recibir niños y que éstos se sientan seguros. Natalie cierra su agenda cuando Dominic vuelve la puerta a sus espaldas y toma asiento en una de las butacas frente a la gran mesa de roble.

— Nat — dice, cansado—, me vendría muy bien que me echaras una mano con este caso.

— Pero…

— No quiero oír las palabras “código deontológico” salir de tus labios. Por favor. Es una de las cosas más extrañas que he visto.

Natalie extiende la mano para recoger la carpeta, y se reclina en su silla mientras la lee, murmurando para sí los datos que él ya sabe, puesto que los leyó antes de llamar a la familia Nebreda-Rowens para una cita.

— Hmm… — masculla Natalie, repasando con la mirada las notas que la doctora Vázquez redactó en su día.— Vaya currículum. En el colegio San Eduardo desde los tres años… Ingresó en el Conservatorio D’Andrea ese mismo año… — la psiquiatra abre su portátil para iniciar una búsqueda rápida sobre las dos instituciones. Un silbido bajo escapa de sus labios; el colegio San Eduardo es una de las mejores escuelas privadas de Buenos Aires, bilingüe y con un programa de estudios muy avanzado. Por su parte, el Conservatorio D’Andrea está sólo por debajo del Conservatorio Nacional de Música de Argentina situado en la capital del país. La historia de Juniper adjunta expedientes académicos. A simple vista, Natalie concluye que se trata de una buena estudiante con una pasión por y una facilidad para la música impresionante. En el conservatorio aprendió a tocar el piano y el chelo y recibió clases de canto, conocimientos que se ampliaron en su casa gracias a las enseñanzas de su madre. A los seis años tocaba también la guitarra española y el ukelele. A los nueve, tuvo la oportunidad de participar en un concierto que organizaba el conservatorio en el teatro Colón, como pianista. El expediente adjunta una foto de la niña con el director de la orquesta, ella con un pequeño ramo de flores en los brazos y una cara de inmensa felicidad.

— ¿Y cuál es el problema? — inquiere Natalie, dejando de leer. Dominic se inclina hacia delante para pasar la página de los expedientes académicos; unido con un clip a su historia médica, hay un recorte de periódico.


La Capital
Del Mar de Plata



20 de Febrero 2011

Horror en Buenos Aires.

Muere asesinada la niña Alicia Perasi (10) por una brutal golpiza de su padre, Francisco Perasi (41), reconocido empresario del sector atuomovilístico.

En la tarde del 19 de Febrero, a las 19:39 horas, la policía local recibió un llamado…


— Dominic, sabes que yo no entiendo el español — dice Natalie al poco, levantando la mirada hacia su marido.

— Yo te lo traduzco; un padre molió a palos a su hija y ésta murió en el hospital poco después. Adivina quién estaba ahí y quién llamó a la policía.

— ¿Juniper?

— La misma.

— Pero… Pero cómo…

— No salió en el periódico. Y ella no quiso decírselo a la policía. Sólo sé que encontraron al padre con una herida en la cabeza y aturdido y que Juniper no se separó de la cría ni siquiera cuando llegó la ambulancia. Una semana después, los Nebreda llevaron a su hija a la consulta de la doctora Vázquez. Fue entonces cuando dejó de hablar, según el expediente.

— ¿Estrés postraumático? ¿Shock?

— Es muy posible. Pero han pasado tres años y ella todavía no ha dicho una palabra.

El matrimonio se mira, grave y seriamente. En ese momento deciden, en un acuerdo silencioso entre los dos, llevar el caso juntos. Intentar ayudar a la muchacha que lleva un luto callado de ya tres años de duración por una amiga muy querida. Natalie se frota las sienes, incapaz de que su profesionalidad le impida sentir lástima por Juniper. Una niña de diez años tuvo que presenciar cómo un hombre en el que confiaba apaleaba a otra chica. Una niña de diez años tuvo que actuar como una adulta. Y una niña de diez años lleva tres sin hablar con nadie.

Sólo… canta.
Historia personal


Padre:
✦ Nombre completo: Roberto Nebreda Ríos.
✦ Profesión: Veterinario.

Madre:
✦ Nombre completo: Amelia Rowens.
✦ Profesión: Profesora de Música en el instituto Random.

Hermano/s:
✦Nombre completo: -
✦Profesión: -

Otros familiares:
✦ Abuelo paterno: Alfonso Nebreda Tejo.
✦ Abuela paterna: Gracia Ríos Carbonell.
✦ Abuelo materno: Vincent Rowens.
✦ Abuela materna: Theresa Gordon-Rowens.

Historia familiar: Amelia Rowens es natural de Awesometown, OH. Estudió música en Julliard, NY. Reconocida violinista. Formó parte de la New World Symphony antes de ser seleccionada para la Orquesta Sinfónica Nacional de Estados Unidos. Bajo la mano de Leonard Slatkin (director, 1996 - 2008), la orquesta viajó a Buenos Aires, donde Amelia conoció a Roberto Nebreda, licenciado en Veterinaria por la UBA. Fecha de matrimonio según el registro civil de Buenos Aires: 24 de Abril de 1999. Amelia cuenta con un máster en docencia (UBA, 2002.) La familia se trasladó a Awesometown en Junio de 2014.
Datos familiares


Otros clubes a los que pertenece:



Observaciones:

“13 de Marzo, 2017.

Las sesiones con Juniper son tan frustrantes como fascinantes. No he conseguido que hable. Pero me ha contado cosas sobre ella igualmente. A lo largo de casi tres años, he descubierto sus aficiones y molestias recabando datos de sus escritos y pequeños dibujos (no muy elaborados, pero lo bastante claros como para entenderla) y gestos. Nunca ha querido cantar en la consulta. El 20 de Octubre de 2016 le pedí que trajera su ukelele para oírla tocar. El 27 de Octubre acudió a la cita concertada. Sin ukelele.

No aprecia que le hablen en voz muy alta, he comprobado. Tiene un oído bastante sensible.

Es testaruda, pero no difícil. Es obediente salvo cuando uno se acerca demasiado a su música o a su recuerdos. Los guarda con celo.

No puedo evitar preguntarme cómo es capaz de estar soportando tanto tiempo sin hablar con nadie salvo con sus instrumentos. Tampoco puedo evitar preguntarme de dónde saca la fuerza de voluntad para no responder a lo que se le dice.

Escribe. Escribe palabras cortas o frases enteras, según lo que se le pregunte. Pero parece que no es algo que haga habitualmente, ya que no lleva consigo una libreta para comunicarse. Al principio hablaba de cosas genéricas. Tiene un vocabulario rico; sus padres me informan de que lee con mucha frecuencia, pero de forma desordenada. No lleva un solo libro a la vez.

Le recomendé que se uniera al club Tolkien en el instituto; por lo que tengo entendido, se dedica a la escritura. No sé si me hizo caso.

A través de esas frases en papel puedo ver que tiene un cierto sentido del humor y el sarcasmo, sin duda heredado de su padre y enriquecido con los libros que caen en su mano. En ocasiones, no necesita siquiera ponerlo por palabras. Me mira y tuerce los labios como si se burlase de mí. No en el mal sentido.

Sus padres tenían razón. Es buena. Pero distante. Es perfectamente consciente de que está sin estar. No logro comprenderla, pero quiero ayudarla.

Últimamente escribe mucho sobre los cerdos en miniatura. Creo que quiere uno de mascota.

Nota: Creo que una mascota sería buena para ella. También creo que Amelia huiría del país si entrase un cerdo en su casa.”
Otros datos


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Re: Juniper Nebreda Rowens.

Mensaje por El Instituto el Vie Jun 09, 2017 6:39 pm

Parece que sabes escribir... está bien. ¡Aceptado en Random High School!

No olvides hacer los registros correspondientes. ¡Gracias!
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