Django S. Márquez

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Django S. Márquez

Mensaje por Django S. Márquez el Jue Abr 24, 2014 6:48 pm


 

 
Django Summers-Márquez
With the beast inside , there's nowhere we can hide
ex-gamusino
16 años
Sophomore
Colombia
Zayn Malik

 
Descripción psicológica.

 
Gruñón, hosco, deslenguado y con serios problemas para controlar su ira, Django es de esos chavales a los que es mejor no provocar. Cualquier discusión con él siempre acaba con puños de por medio y alguna que otra brecha de recuerdo, así que lo más sensato es dejarlo tranquilito y pasar de su cara.

Es de los que primero disparan y luego preguntan, acostumbrado como está a vivir siempre alerta, esperando a que algo malo ocurra. No recuerda haber dormido una noche entera del tirón desde que era pequeño, temeroso de que su familia sea atacada si él no vigila. Es por eso que también se ha convertido en una persona terriblemente desconfiada que no deja entrar a casi nadie en su círculo. Y mucho menos si son gringos de mierda.

Orgulloso y Gryffindor cabeza hueca como pocos, es el primero en lanzarse siempre a la aventura, en entrar a los sitos a los que nadie tiene los santos cojones de entrar, en retar al matón de turno, al chulo que se haya atrevido a tocar a su gente. Porque, eh, él no es perro ladrador poco mordedor, claro que no. Si Django dice que te va a partir las piernas lo mejor será que corras. Imprevisible como él solo, nunca sabes por donde te va a salir.

Es bastante vándalo y siempre anda metidos en líos que traen de cabeza a su señora madre. Cuando no ha quemado un contenedor, la he emprendido a pedradas con el coche de algún profesor que lo ha cateado, así que no es que sea muy apreciado por las figuras de autoridad de Awesometown. Él tampoco es que les tenga especial cariño, y siempre se encarga de vengarse cuando lo arrestan.

Este desastre andante tiene más enemigos que amigos. En estos últimos se cuentan, obviamente, la banda latina  a la que pertenece.

 
Historia personal.

 Gringo narcotraficante conoce a joven colombiana cuyos hermanos emplean como mula. Gringo narcotraficante se prenda de dicha colombiana y empiezan a verse en secreto hasta que deciden fugarse juntos a Barranquilla, donde él tenía asentados sus negocios. Parece el bonito principio de una historia de amor digno de una telenovela de la tarde, pero la realidad es una mierda.

Porque la historia no acaba ahí, con un "comieron perdices", no. La historia todavía sigue y eso solamente fue el inicio de la tragedia, esa que Paloma Márquez  no vio venir hasta que ya estaba atrapada en un piso mugriento en Barranquilla, embarazada y pasando drogas por órdenes del que sería su esposo: Scott Summers.

Si hubiera sido lista se habría largado lejos de ese hombre y sus sucios tejemanejes, pero el miedo de la joven colombiana de dieciesiete años la hizo permanecer a su lado, aguantando estoicamente. Conocía el mundillo del narcotráfico como la palma de su mano, pues todos sus familiares y amigos estaban involucrados en él. Incluso ella misma había acabado envolviéndose en el asunto más de lo que hubiera deseado, pero era lo que tocaba. Para una chica pobre como ella, no había muchas más opciones además de dejarse proteger por una banda latina y ser la mujer del jefe de la misma.

Cuando nacieron Gloria y Manuela, Scott le prometió que sus vidas cambiarían. Estaba a punto de cerrar un negocio en los Estados Unidos, le dijo, justo después de darle una de sus infames palizas por cuestionarle. Paloma, ilusa le creyó y lo volvió a perdonar. El pobre tenía demasiado estrés encima, se decía, para acallar esa vocecita alarmada que le hablaba tan a menudo desde algún lugar de su mente. La misma que le decía que cogiera a las gemelas y lo abandonase.

Pero nunca lo hizo, y pronto también nació Django. La vida de Paloma no mejoró ni un ápice durante ese tiempo, a la espera de cerrar ese famoso trato del que Scott tanto presumía cuando se emborrachaba. Esperó y esperó hasta que, una noche, le comunicaron el fallecimiento de su marido en un tiroteo en la capital. Paloma acababa de quedarse sola con tres niños, sin saber dónde escondía el dinero su marido y temiendo que fuesen a buscarla a ella también.

Esa fue la primera vez en la vida que le echó ovarios a algo: robó algunas joyas y las vendió en los suburbios a buen precio para comprar un billete de tren a otra ciudad. Borro todo rastro de su existencia en Barranquilla y empezó de nuevo, lejos, donde solamente era la camarera del bar de Luis.

Y sus hijos pudieron crecer más o menos en paz. Paloma había logrado salvarlos de las garras del narcotráfico, aunque le había costado. A pesar de que las gemelas habían visto parte de ese mundo, sus cabezas jóvenes acabarían por olvidarlo. Y Django era demasiado pequeño para recordar.

La infancia de este joven fue bastante normal. No poseían riquezas y muchas veces se quedaban con hambre, pero se tenían los unos a los otros. Todo iba bien hasta que su madre, a la que los años parecían haberla hecho olvidar sus penas, se enamoró de otro narcotraficante americano y decidió seguirlo hasta Awesometown, donde se casaron y comenzaron a vivir en una casita vieja y húmeda.

Django ya tenía diez años por aquel entonces y ese tipo no le gustaba. Con el paso de los años, se confirmó que era un grandísimo capullo, un don nadie con aires de grandeza que los hacía sufrir a todos, especialmente a su madre. Y Django no aguantaba. Las peleas con él llegaron, sus notas bajaron, sus cicatrices aumentaron a lo largo de los meses y años. En el colegio se metían con él llamándole panchito de mierda, riéndose de su familia por ser pobres, de sus ropas gastadas y su mirada siempre furiosa.

Pero él seguía y, al final, no pudo controlar más su ira: acabó volviéndose como es ahora, sintiéndose siempre atacado y destruyendo todo a su paso. En esa ocasión en la que lo mandaron al reformatorio durante un año, había decidido pasar el rato rajándole las ruedas del coche a Mills. Lo pillaron y tuvo que dejar el equipo de los Gamusinos y perder un año de instituto para reformarse, aunque no lograron cambiarle.

Ahora ha regresado y se ha encontrado con una madre embarazada y su padrastro borracho y lleno de deudas que los ahogan.
 
 
Otros datos.

Datos familiares:
Padre:
Nombre completo: Scott Summers
Profesión: Narcotraficante
Madre:
Nombre completo: Paloma Márquez Vergara
Profesión: Limpiadora
Hermano/s:
Nombre completo: Gloria
Profesión: Estudiante
Nombre completo: Manuela
Profesión: Estudiante
Otros familiares:
-Padrastro: Thomas E. Hodge
Otros clubes a los que pertenece:
.
.

Curiosidades:
Echa de menos jugar en los Gamusinos, pero no lo dirá jamás. .
Odia los rasgos gringos que ha heredado de su padre..
Le han insultado mucho por ser mestizo y solo se ha visto completamente integrado entre latinos, así que siente bastante desprecio por la mayoría de los blancos..
 

avatar

Mensajes : 1666
Fecha de inscripción : 24/04/2014
Django S. MárquezEx-Alumno

Volver arriba Ir abajo

Re: Django S. Márquez

Mensaje por Joshua Random el Vie Abr 25, 2014 7:42 pm

Parece que sabes escribir... está bien. ¡Aceptado en Random High School!

No olvides registrarte en tus clubes correspondientes. ¡Gracias!
avatar
Mensajes : 393
Fecha de inscripción : 26/09/2013
Joshua Random

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.